TOMB RAIDER: THE LAST REVELATION

EL MÁS CENTRADO 

Las imágenes del presente artículo han sido obtenidas por mí durante mis partidas. Corresponden a la versión para PC, disponible en GOG. 

Corría el año 1999, en sus meses finales, y como siempre, una nueva entrega de la arqueóloga más sexy del planeta no podía faltar a su cita anual con los jugadores de todo el mundo. La franquicia Tomb Raider era una gallina de los huevos de oro para Eidos, su editora, y su protagonista, Lara Croft, había alcanzado el estrellato más allá del mundillo de los vídeo juegos. Era en ese momento, y a todos los efectos, un icono reconocible a lo largo del globo por jóvenes y mayores, mujeres y hombres, que protagonizaba anuncios, reportajes, y hasta hacía sus cameos en las series más vistas de la televisión española del momento.

Sin embargo, aunque su fama estaba en su punto más alto desde que el primer Tomb Raider viera la luz algo más de tres años antes, el ojo clínico y el apetito exigente de alguna prensa y los aficionados no recibieron a este Tomb Raider: The Last Revelation con el entusiasmo de entregas pasadas. Los lanzamientos anuales empezaron a pasarle factura a la franquicia, que con cada nueva iteración recibía menos novedades y la fatiga de muchos empezaba a ser evidente. Por ese motivo, principalmente, la cuarta entrega siempre ha cabalgado con una sombra negativa, pese a ser uno de los juegos más inspirados de la saga.

Plataformas: PC, PlayStation, Dreamcast, Mac

Plataforma en la que se analiza: PC

Año de lanzamiento: 1999

Desarrollador: Core Design Ltd.

Disponible en: GOG Steam 

Extras: Traducción

NARRATIVA

Siempre inquieta y a la búsqueda de nuevos tesoros arqueológicos que desenterrar, Lara Croft inicia una nueva expedición, esta vez a Egipto. Allí, su demasiado a menudo insaciable curiosidad le lleva a recuperar un artefacto de la época de los faraones que protegía y salvaguardaba al dios Set, alejándole del mundo. Con la divinidad oscura libre para caminar de nuevo sobre la Tierra, y dispuesta a desatar un apocalipsis, a Lara no le queda más remedio que arreglar su metedura de pata y volver a encerrarlo. Como es de esperar no lo tendrá fácil, pues el dios ha tomado el cuerpo de su antiguo y viejo maestro, Werner Von Croy. Ahora, a ambos les toca iniciar una carrera contra el tiempo para hacerse con los artefactos necesarios para despertar al dios Horus, el único capaz de derrotar a su malévolo hermano.

En un claro intento por ofrecer un argumento o narrativa mucho más cohesionada que en juegos pasados, con Tomb Raider: The Last Revelation sus creadores quisieron acotar el marco de acción de la aventura. Así, por primera vez en la saga, Lara Croft no se dedicaba a visitar diferentes lugares repartidos por el globo, y todo el juego quedaba enmarcado en Egipto, y en las numerosas ruinas de tiempos pasados que allí pueden encontrarse.

Aparte de esta decisión, que les aplaudo, también fue esta la primera vez que se hizo un esfuerzo consciente por dotar de una metatrama o un guión que se extendiese más allá de un solo juego, y como veremos al jugarlo, personajes como Von Croy repetían aparición en títulos futuros. De ahí, de hecho, el final abierto de este Tomb Raider: The Last Revelation, que dejó a muchos aficionados con la boca abierta, esperando al próximo juego que les resolviera la duda sobre si su heroína favorita había muerto (y no, a estas alturas esto ya no es spoiler).

Esta potenciación de la narrativa fue una de las novedades destacadas de Tomb Raider The Last Revelation con respecto a años atrás. Por una vez, desde Eidos habían puesto especial cuidado en ofrecer un guión más cuidado. Además, la elección de Egipto era casi obvia, al ser uno de los pocos lugares del planeta con un número de localizaciones históricas emblemáticas tan alto, aún con más motivo si tenemos en cuenta que en aquel entonces, Hollywood también había explotado el Egipto de los faraones con superproducciones como La Momia.

El único verdadero patinazo que tuvieron en este sentido la buena gente de Core Design fue el aburrido y poco inspirado combate final de la aventura.

JUGABILIDAD

Puesto que ya hemos hablado de los tres juegos que precedieron a este, veo fútil volver a explicar en qué consistía la jugabilidad de esta saga, durante su etapa clásica. No cambiaba Tomb Raider The Last Revelation en este sentido.

Como venía siendo habitual se introdujeron cuatro novedades de turno, en forma de gadgets, como la mira telescópica, movimientos, enemigos, armas, etcétera. Nada con el suficiente peso como para ser reseñado en este artículo, dado que no variaba en gran medida la jugabilidad que la franquicia había mantenido desde el primer Tomb Raider.

El cambio más innovador con el contaba este cuarto juego, fue una nueva filosofía en el diseño de niveles y puzzles de la aventura. Con un claro deseo de ofrecer una experiencia renovada, que no se valiese tanto de la acción y las trampas, y recuperase parte de la magia del primer Tomb Raider, sus creadores repensaron la manera que tenían de diseñar fases.

Ahora, esas mismas fases estaban interconectadas por diferentes niveles, lo que se tradujo en entornos mucho mayores, que necesitaban ser visitados en más de una ocasión. Esto era así porque muchos rompecabezas requerían realizar acciones o encontrar objetos repartidos en distintos niveles, de ahí que no pudiesen ser resueltos de inmediato.

Al mismo tiempo, muchos de estos acertijos, que en el pasado habían abusado de las palancas, de las cajas móviles o de las piezas que faltaban y debían ser encontradas, no repitieron tanto esos mismos tópicos. Ideados más con una mentalidad de aventura gráfica que de juego de acción y plataformas, en Tomb Raider: The Last Revelation nos encontrábamos con  puzzles que requerían jugar a una especie de ajedrez, de colocar unos planetas según el entendimiento astronómico de la antigüedad, pisar una serie de baldosas evitando otras, o ir haciendo girar una habitación hasta encontrar la salida, entre otros.

El resultado final hacía de Tomb Raider: The Last Revelation una experiencia muy gratificante, que al mismo tiempo en lo jugable era bastante más exigente en lo mental que en los juegos anteriores, y que, de nuevo, volvía a transmitir el mensaje de que era un juego mucho más centrado y focalizado en ofrecer un todo cohesionado, que en una suma de partes diferentes.

La ausencia, en cambio, estuvo en el nivel de la mansión. Lo que había sido un clásico a lo largo de la franquicia, una forma diferente de ofrecer un tutorial, desapareció en este cuarto juego. En su lugar, el tutorial tenía lugar al inicio de la aventura, como una suerte de prólogo que daba a conocer el pasado común entre Lara Croft y Werner Von Croy. Este par de fases eran, además, las únicas que no tenían lugar en Egipto, y en las que por primera vez podíamos ver a nuestra heroína en sus años mozos, cuando solo contaba con 16 primaveras. Una anécdota a la que se le dio demasiado bombo y platillo en su momento, a mi juicio.

APARTADO AUDIOVISUAL

Dado que todo el juego (con la excepción de los dos niveles iniciales ya mencionados) tenía lugar en Egipto, y que la temática del mismo estaba centrada en la época de los faraones y sus dioses, uno podría haber pensado en su día que el diseño artístico de Tomb Raider: The Last Revelation sería uno de los más deficientes de la saga, con escenarios y fases muy repetitivas. Es decir que el leit motiv egipcio podría agotar. Eso, sin embargo, no fue así y nunca se produjo.

Gracias a que la historia de esa región del planeta es tan rica, a lo largo de la aventura visitaremos muchas y muy variadas localizaciones, que no solo tocan temas egipcios, sino también griegos. Además había centros urbanos, trenes en marcha o incluso una especie de parque temático como escenarios a visitar. Una vez más, en todo el conjunto, y pese a su variedad, se aprecia en lo visual una progresión clara y una unión de entornos y diseños.

Si hablamos de una parte más técnica, hemos de señalar que Tomb Raider: The Last Revelation, pese a ser el cuarto juego en la franquicia, de nuevo aparecía en la misma generación de consolas y en el periodo equivalente de PC; esto es en la época de la primera PlayStation, y en la llegada de la primera consola de 128 bits, Dreamcast. Con esto lo que buscamos expresar es que el cambio gráfico con respecto a los juegos pasados no es sustancial. En esencia el título hace gala del mismo motor gráfico al que se le han añadido un par de efectos nuevos y algún que otro polígono extra a Lara Croft. Todo resultado de una mayor eficiencia por parte de Core Design en el manejo de la herramientas de programación, pero nada más.

En lo referente al sonido, Tomb Raider: The Last Revelation volvió a llegar doblado a nuestro idioma, con la ya mítica Charo Soria repitiendo en el papel de Lara Croft. La versión española, por desgracia, contó con un par de pequeños fallos en algunas plataformas, que cambiaba el idioma de las voces por el italiano, pero solo en algunos diálogos concretos. Una pena.

La batuta de la banda sonora la retomaba Peter Connelly, tras haber hecho lo propio en Tomb Raider III: Adventures of Lara Croft. Las composiciones, como ya había sucedido en el anterior juego, eran breves, destinadas a sonar solo unos pocos segundos o a permanecer en bucle en las escenas de acción. Hay que destacar el tema principal, que sin ser el mejor de la franquicia tiene una calidad bastante notable. En resumen, se hizo un trabajo bueno, pero no estelar, con la música de este cuarto título.

REFLEXIÓN FINAL

 Si bien no fue el caso en mucha de la prensa española, el recibimiento frío por parte de medios internacionales y jugadores que tuvo este Tomb Raider: The Last Revelation está ahí. Baste asomarse a webs como MobyGames, para darse cuenta que no fueron tantos los que le otorgaron más de un 7 de nota. Todo ello fruto de una cierta repetición y fatiga, propios de cualquier franquicia de vídeo juego que tenga lanzamientos anuales.

Sin embargo, lo cierto es que Tomb Raider: The Last Revelation era un juego que merecía más reconocimiento que el se le dio en muchos medios. Cuando decimos que es el título más centrado, nos referimos a la excelente tarea de diseñar una aventura cohesionada que logró el estudio. Junto a esto, otra de sus virtudes fue el retorno a elementos más clásicos del primer juego, y a una apuesta mayor por la exploración y no por la acción, lo que se tradujo en un diseño de fases y acertijos sobresaliente.

En definitiva, lo que queremos decir, es que hay aquí un gran juego, uno que sobresale especialmente en esta franquicia prolífica. Como veremos en el futuro, aún quedaban muchos más Tomb Raider por aparecer, pero nos atrevemos a afirmar, que Tomb Raider: The Last Revelation fue el último gran vídeo juego de la saga en su época clásica.

¿SABÍAS QUE…?

  • Con motivo del centésimo aniversario del descubrimiento de la tumba de Tutankhamon, el diario The Times, en colaboración con la gente de Core Design y Eidos, crearon y publicaron un nivel extra, e independiente del juego principal, conocido como The Times Exclusive Level.
  • En estos momentos Lara Croft gozaba de su mayor popularidad hasta la fecha, y protagonizó algunos anuncios para la marca de coches SEAT, entre otros.
  • La típica modelo que hacía de Lara Croft en cada jugo de Tomb Raider, Lara Weller en esta ocasión, participó como el personaje en un episodio de la serie de televisión de Antena 3, Compañeros.
  • La revista Hobby Consolas, en su número de enero de 2000, le otorgó una puntuación de 97 sobre 100. De él dijo: <<El Tomb Raider más apasionante y absorbente de toda la serie>>.
  • La revista Juegos & Cia, en su número de enero de 2000, le otorgó una puntuación de 8.5 sobre 10. De él dijo: <<Es divertida, apasionante y muy aventurera. Pero todo los años igual…>>.
  • La revista ScreenFun, en su número de enero de 2000, le otorgó una puntuación de 9 sobre 10. De él dijo: <<Vuelta a las raíces: en la cuarta parte Lara vuelve a la altura de su primera aparición>>.

LA VISIÓN DE LA ÉPOCA

VÍDEO PRÓXIMO NIVEL RECOMIENDA

  Y el mes que viene…INSIDE

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. feisal86 dice:

    Uno de los escasos Tomb Raiders que no he probado, pero por lo que aparece en el vídeo y por lo que describes es tan atrayente y entretenido como (en mayor o menor medida), el resto. Una parte de nuestra adolescencia, no hay duda, jeje.

    Le gusta a 1 persona

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